Se arriesgan a quererme porque no saben lo que escondo,
Porque no saben de ti,
Porque les reta mi discurso de que no me enamoro,
Porque no se creen que una chica no se enamore,
Porque no saben la verdad,
Porque la verdad no es que no lo haga,
la verdad es que nací enamorada,
De ti,
Pero no lo saben,
Y se arriesgan a quererme.
diario de una vida sin ti
jueves, 17 de abril de 2014
miércoles, 11 de diciembre de 2013
sábado, 7 de diciembre de 2013
todos los dias tienen un momento en que cierro los ojos y disfruto echandote de menos
Tenías esa horrible manía de abandonar tus huellas dactilares en los cristales de mis gafas, todas las noches, decías que lo hacías porque me querías, de este modo cada mañana al ponermelas, lo primero que veía eran tus marcas, ciertamente me acordaba de ti, y casi siempre sonreía.
Me busque un gesto que te molestara lo mismo, incluso más, fue cuando decidí meter mi dedo en tu nariz antes de darte las buenas noches, como lo odiabas, pero yo no tardaba en explicarte que era mi manera de demostrarte amor, y reias.
Era una forma extraña de querernos, pero nos queríamos, cuantisimo nos queriamos mientras nos haciamos rabiar.
Con esto quiero decir que en el final (el mas de verdad hasta ahora) con todo lo feo que dijimos y el mal que nos hicimos, nos declaramos amor eterno, quiero decir que has dejado tus huellas dactilares mucho mas allá del cristal, y seguramente mis dedos hayan urgado en tu alma.
Estas y otras formas nuestras de amarnos.
Me busque un gesto que te molestara lo mismo, incluso más, fue cuando decidí meter mi dedo en tu nariz antes de darte las buenas noches, como lo odiabas, pero yo no tardaba en explicarte que era mi manera de demostrarte amor, y reias.
Era una forma extraña de querernos, pero nos queríamos, cuantisimo nos queriamos mientras nos haciamos rabiar.
Con esto quiero decir que en el final (el mas de verdad hasta ahora) con todo lo feo que dijimos y el mal que nos hicimos, nos declaramos amor eterno, quiero decir que has dejado tus huellas dactilares mucho mas allá del cristal, y seguramente mis dedos hayan urgado en tu alma.
Estas y otras formas nuestras de amarnos.
martes, 22 de octubre de 2013
siempre llueve en Londres
habría hecho cualquier cosa por ti,
te hubiera esperado toda la vida,
mi epitafio hubiera puesto:
murió en un estado de feliz esperanza.
Me hubiera casado contigo,
hace ocho años
hace seis
hace tres
y hace una semana.
Podría haber dejado de protestar cada vez que me ensuciaras las gafas,
incluso podría ver esa serie a la que no le encuentro el sentido del humor,
Hubiera puesto de moda las americanas,
podría, incluso, viajar a Londres.
hubiera hecho cualquier cosa para verte sonreír,
hubiera hecho cualquier cosa que me pidieras,
pero no lo has hecho,
ni siquiera has abierto la boca para pedirme silencio.
y ahora es lo único que me queda para darte.
te hubiera esperado toda la vida,
mi epitafio hubiera puesto:
murió en un estado de feliz esperanza.
Me hubiera casado contigo,
hace ocho años
hace seis
hace tres
y hace una semana.
Podría haber dejado de protestar cada vez que me ensuciaras las gafas,
incluso podría ver esa serie a la que no le encuentro el sentido del humor,
Hubiera puesto de moda las americanas,
podría, incluso, viajar a Londres.
hubiera hecho cualquier cosa para verte sonreír,
hubiera hecho cualquier cosa que me pidieras,
pero no lo has hecho,
ni siquiera has abierto la boca para pedirme silencio.
y ahora es lo único que me queda para darte.
martes, 8 de octubre de 2013
el te hacía mejor, y tu a cambio lo hacías feliz, muy feliz.
crees que me odias, es tu opinión y la respeto, pero solo odias a la persona que soy cuando no estoy contigo, y eso, solo tú puedes solucionarlo.
lunes, 7 de octubre de 2013
¿a que has venido?
Hay una japonesa que se llama como yo y
vende pescado
Hay un trapecista con barriga y cara de
tonto que hace lo que puede
Hay un buen hombre que me llama galeguiña
Y un anciano que se llama miguel que
viene a desearme suerte
Hay más putas y paquistaníes vendiendo
cerveza que minutos sin ti
Hay un hámster, dos gatos, y hasta hubo
cucarachas
Hay una italiana, una rumana, un chileno
y una colombiana
Hay un moro que me vende perchas y se ríe
del poco dinero que tengo
Hay un facha que me la tiene jurada
Y una trabajadora del Burger King que me sonríe
Hay dos inglesas borrachas que me tiran
los trastos
Y un gallego que me regala mecheros.
Ninguno sabe de ti, nadie sabe que te
espero cada día, ni que digo tu nombre al acostarme por si me funciona de
segundas, no saben porque a veces estoy tan triste, no saben nada, porque en el
momento en que yo explique un “yo tenía” pensarán que ya no te tengo, y yo no
quiero que piensen eso, porque no me gusta engañar a la gente.
jueves, 26 de septiembre de 2013
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